jueves, 20 de diciembre de 2012

Semana I


Anoche (viernes) estaba en el cuarto, cené, me puse a hacer un poco de trabajo y fui a hacer el laundry. Primera buena noticia: separé por colores y blanco, no teñí nada ni se me encogió ninguna prenda. ¡Éxito! (Creo que fue la primera vez que lavé algo, por eso la importancia del comentario. Sí, tengo 24 años y recién ayer lavé por primera vez mi ropa en una máquina). Cuestión que dejé las cosas en los lavarropas respectivos (es un cuarto comunitario para el piso), me volví al cuarto para remarla por el tiempo necesario, tenía pensado leer mi Vanity Fair gratis que me dieron (gran pro de este curso: te llenan de revistas; muchas no me interesan, pero hay otras que sí...). Cuestión que pintaba ser una noche bastante depre/fraca, y en Facebook armamos un grupo de los que estamos haciendo el proyecto de la revista (hay dos proyectos durante el curso; el primero es armar una revista, y el segundo, más adelante, es armar un libro), y justo alguien posteó que estaban en un bar enfrente, me puse mis ojotas de goma blancas (+ pollera celeste que tenía puesta + remera de Kings Of Leon + cartera negra; sí, mi estilo me sigue siempre), y fui al bar. Obviamente me pidieron DNI. Se lo mostré al Sr. "No te creo." Bueno hermano, ¿qué querés que haga si parezco de 12? Pero cuando le iba a dar el registro, se dio cuenta de que de hecho tengo 24 años. Me senté con mis amigos y probé Porter que es una cerveza irlandesa. Medio espesa y negra, estuvo bien pero no sé si la volvería a pedir. ¡Así que superé mis trabas sociales! Y en lugar de pasar mi primer viernes sola leyendo una revista esperando a que se me terminara de lavar la ropa, salí, interactué, escuché música nueva y volví para poner la ropa en el secarropas. Esperé media hora (en el cuarto), volví a buscarla y la estiré y guardé. 
Hoy tuve curso de Photoshop de 9 a 11, y en un rato me encuentro con B y N (hermana de Amiga y su novio). Igual me estoy cayendo del sueño que tengo (no me fui a dormir tarde, pero desde que llegué no dormí 8 horas porque mi estimadísima compañera de cuarto se despierta una hora antes de que tengamos que salir (hoy, por ejemplo, fue a las 7.30) y es como que hace un esfuerzo espectacular por no hacer ruidos importantes pero hace muchos ruidos sutiles. El teclado. Camina con chancletas. Entra y sale del cuarto. Hace la cama. Y después se sienta en frente del espejo y hace no sé qué carajo durante 20 minutos. Voy a tener que tener una conversación con ella bastante pronto. Simpática, por supuesto. Nos quedan 6 semanas de convivencia). 
El jueves fuimos a una especie de Feria del Libro pero sólo para profesionales. 13 libros gratis. ¡Woohoo! (Son nuevos, uno solo es conocido -de la película The Hunger Games-, pero libros gratis son libros gratis.) Y entablé conversaciones con varias personas. 
Por algún motivo tengo un moretón en mi muñeca derecha. Tema que no es interesante para leer, pero mientras escribo es como que lo tengo AHÍ y lo veo y no sé de dónde salió. Seguro me golpeé contra la pared cuando dormía. O me llevé algo puesto. Todavía estoy conociendo el lugar que me rodea. 
La gente buena onda, me gusta mucho esta ciudad. 
Para las mujeres, vino la directora de Cosmopolitan.com. Y hablaba exactamente como debería hacerlo una persona que piensa que una "nota" es "¿Qué fue lo más embarazoso que te pasó con tu chico?". Dios. Cómo agradezco haber superado esa etapa. Perdón si alguien lee esa revista. Pero posta, tener que escuchar durante una hora las tácticas de comunicación, y que me digan "Básicamente, si no tenés twitter, no vas a conseguir trabajo" o "Armate un perfil en Facebook personal y otro público, que le puedas mostrar a tu jefe",... no gracias.
En fin, está bastante nublado. Ahora termino algunas cuestiones y saldré a tomarme un algo (Smoothie probablemente, los amo) con B y N. 
¡Vamos FGK! (El novio de Rocky es Puma. Así que soy famosa por asociación.) 

Manhattan II


Salí del Starbucks, recorrí un rato buscando línea de cel. Estaban cerrados. Fui a Verizon. No tenían opciones para BlackBerry, me dijeron que fuera a AT&T. Fui a AT&T (todo esto con la laptop que es muy linda y no es súper pesada, pero algo es, si le sumamos ipod + billetera + blackberry + mapa de NY obvio). AT&T abría a las 11. Pero no abrieron a las 11, así que a las 11.20, cansada y aburrida de esperar, partí. Caminé un poco, me estaba incomodando la espalda así que volví al depto., dejé la laptop, agarré cartera y salí de nuevo a caminar. AT&T estaba abierto, me dijeron que fuera a TMobile. Men, ¿nadie tiene BlackBerry? ¿Tan anticuado es el sistema? 
Fui caminando a donde me dijo el buen muchacho. Resulta que se confundió, era otro Verizon. En Verizon me madaron a otro lugar. Fui. Estaba cerrado (y era otro Verizon). Flaco, ¿podés pensar antes de mandarme a caminar? Genial que el día estuviera agradable, pero tampoco quiero desperdiciar mi domingo en NY buscando lugares de venta de líneas telefónicas. 
Llegué a TMobile. En 5 minutos tenía mi línea prepaga de BlackBerry. Gracias. Ahora estoy comunicada y saco fotos y las puedo subir. Yey. En algún momento las mandaré por mail, aunque me de fiaca hacer todo eso. Esperaremos un momento de menos trabajo. 
Seguí caminando, terminé en un comic book store y la geek que hay en mí dijo "¡ENTRÁ!" y lo hice. Y ahora tengo Avengers vs. X-Men, episodios 0, 1, 2, 3, 4, 1.5 y 3.5. ¡Yey! (Es lo único que voy a gastar ahora, antes de que me empiecen a decir nada. Y aparte estaban a U$S 3.99 cada número, una ganga, y me encanta así que no me tengo que justificar.) 
Mi memoria de Dori de Buscando a Nemo me hace saltearme el resto de mis actividades (ah, me perdí en un momento, pero por algún motivo terminé desembocando en donde tenía que terminar, fue pura casualidad, así que genial). Me compré una ensalda, la comí en un parque feliz mirando a mucha gente hacer una cola muy larga por unos helados. *(Después descubrí que esto era Shake Shack, un éxito el helado y las hamburguesas, y de hecho un par de veces terminé haciendo cola ahí).* Seguí caminando un rato más y cuando pensé que ya eran las 17hs, volví al depto. Resulta que eran las 15hs. Me puse a trabajar y esa parte es aburrida, hasta que bajé, me tomé otro smoothie (no quería cenar a las 18hs), compré sandwich para la cena, vi una maratón de la segunda temporada de Game of Thrones, cené, y a las 23hs zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz. 
Domingo, a las nueve desayuné (me desperté menos cinco), me cambié, hice la cama y ordené mis cosas y partí para el campus. Caminar nueve cuadras con dos valijas y una laptop no es divertido. Llegué exhausta y obviamente la torpeza que me personifica, para entrar por la puerta giratoria... decir que me humillé un poco es insuficiente. Pero no importa. Hice el check-in, subí a mi cuarto y a lo largo de la mañana conocí a mis roommates: Cindy, con quien comparto el cuarto, y Shannon y Erica, con quienes compartimos el depto. (Para hacerla fácil, imagínense que es un depto de tres ambientes.) 
Nos instalamos y a las 13 salimos a caminar. Se había formado una feria a diez metros del depto, sobre Lexington Ave., que duraba como seis cuadras. Eran básicamente los mismos stands repetidos en cada cuadra. Sábanas, ochenta tipos de comida, vestidos hippie, ropa para bebés, comida, comida, comida, y más ropa. Mequi, había un puesto de aros zarpado a U$S 2 cada par, y aros bien bien grandes. El domingo que viene vuelvo a investigar, ayer tenía otras prioridades, como una toalla y sábanas. 
Después fuimos a Trader Joe's, una especie de supermercado pero solo de comida, muy bueno, llené dos bolsas con 1/2 litro de yogur, cereales (caja grande), lechuga, tomates, cebolla, palta, bananas, manzanas, limones, limas y ajo, llego a la caja, U$S 19.50. ¿Me estás cargando, no? No le creí. Miré la cuenta. No puede ser que habiendo cargado dos bolsas que me pesaron mucho sólo me cobraran eso. Pero bueno, se ve que sí. ¡Yey! 
De ahí volvimos al depto., dejamos todo, y nos aventuramos por la ciudad. 
Volvimos y me estoy medio quedando dormida así que resumen, me bañé, trabajé, leí un capítulo de A Feast for Crows y a las 22.30 zzzzzzzzzzzzzzzzzzzz. 
Hoy a las 7.15 nos despertamos (y de buen humor, sólo porque había logrado dormir ocho horas). Fuimos al curso, llegamos re bien, me copa la vida acá. Muy agradable todo. Igual mañana arranco a las 9 así que creo que voy a estar más feliz todavía. 

Manhattan

El avión salió a las 20.25. Diez minutos tarde. Terrible. Pero no tanto. 
Pensé que iba lleno, por suerte no. Tuve tres asientos a mi disposición para acostarme y dormir un intento de cuatro horas. Dato curioso: casi me puedo estirar por completo en tres asientos. Es oficial. Soy un gnomo. 
La comida bien, salvo que el café una flojera. Hermana, estoy llegando a las 6 a NY, dame algo con un poco más de polenta. 
Pero la adrenalina sola alcanza igual para despertar. 
Pido el shuttle (ninguna boludés de perderme en el micro en el primer día; a partir de mañana sí, pero hoy quería llegar sana y salva y en menos de cinco horas). Llegué. Ah, pido, en el avión me hice una amiga. ¿Cómo? Socialicé. Sí chicos, NY me cambia. Es psicóloga, vino a NY por un par de semanas para huirle a la vida y tengo su tel y en algún momento de este finde o el que viene nos juntaremos. Qué locura. 
Cuestión que llego al depto. en el que me quedo hoy a las 8, dejé todo, le saqué el plástico a la valija, y salí a caminar (siempre por la misma cuadra, derecho, no vaya a ser que me pierda). Igual ahora conseguí un mapa así que me puedo perder con más tranquilidad. 
Estoy en un Starbucks esperando a que abra el Verizon que tengo a 35 metros para comprarme una línea telefónica y con un poco de suerte estar confirmando por chat o mail desde ahí que estoy comunicada con el mundo. Después me pongo en campaña de llamar a todos los que tengo que llamar (en NY; los que están en Argentina olvídense). 
Mi primer smoothie del viaje (no va a ser el último, pero bueno, algo tenía que comprar mientras consumía el wifi gratis del lugar). 
Cuando llegué estaba un toque fresco porque, segúnme explicó Ms. Shuttle Reservadora, anoche llovió. Genial, hubo 19° por diez minutos. Para cuando llegué al depto y dejé las cosas, había 25°. Y seguimos sumando, recién son las 10.58, esto es verano. Woohooooo!
Hay un mega pet store a dos cuadras. ¡Mapu va a tener regalitos! ¡Yey! Pero probablemente los deje para el final del viaje. 
Mrs. Aduana fue muy simpática, me hizo las diez mil preguntas de qué cómo y por qué me iba a quedar cinco meses. Está bien, hacen un buen control, y al final me puedo quedar hasta el 1 de diciembre si así lo deseo. Veremos cómo se da todo acá. 
No sé qué más... intenté un call-collect desde un pay phone pero lo único que logré fue golpearme el dedo con el aparato y tengo un mini-moretón. 
Bueno, tengo que trabajar, ir a Verizon y estudiar un poco. Y después intentar comprender los mapas de NY. 
Por lo menos tengo dos meses y medio para entenderlos. 

miércoles, 31 de agosto de 2011

Time is on my side


Bueno, ya pasaron unas semanas desde que volví del viaje de julio/agosto. Al final, el recital de Kings Of Leon se canceló (dos días antes), por lo que mis expectativas quedaron precisamente en eso: expectativas. Lo pasé mal, no voy a mentir, y entre el momento del mes, el estar sola y no tener mucho para hacer (solo tenía tiempo ilimitado para pensar), fue medio dramático el momento, aunque hoy puedo decir con confianza (y esperanza), que la felicidad que pensé que iba a sentir el 4 de agosto, va a venir en otro momento en otro recital de KOL. Sé que los voy a ver y que me va a fascinar, aunque tengo que admitir que las primeras veces que los escuché después del recital fallido, el estómago se me retorció y el gusto en mi boca era un poco amargo. Pero ya está. El viaje fue genial, compré varias cosas, disfruté del sol y del calor y pude desenchufarme de mi vida, y siempre viene bien tener la oportunidad de hacerlo.
Me anoté en Pottermore (lo logré, en el aeropuerto de Guayaquil, cuando tenía 8 horas de escala), así que estoy esperando a que me llegue el mail para empezar mi prueba de la página beta. Fue un viaje con altibajos totalmente distintos, pero hoy elijo quedarme con lo bueno.
Y ahora, nuevamente en la rutina, aunque esta sea diferente. Cambié de sector (me divierte), tengo menos tiempo para hacer cosas, y DalyEditing está marchando viento en popa. O como sea la metáfora. Y voy a ver a Roger con Pacheco, y Brillantina tiene que sacar las entradas para Pearl Jam... Me está faltando Ringo, necesito alguien que me acompañe. Tengo que preguntar. Y así seguiré durante un tiempo, acostumbrándome a los pequeños cambios. Ojo, me gustan los cambios, así que les doy la bienvenida con brazos abiertos (o piernas, como diría una amiga).
Me perdí la primera fecha de DanCa (empataron 1-1, y la arquera complementaria se fracturó la muñeca en una jugada defensiva que fue exitosa), así que estoy con todas las pilas para el sábado que viene. Aunque Pacheco me va a tener que reemplazar en el segundo tiempo. Sí, sabelo (por si de casualidad leés esto). Y después, con Foca a mirar el partido de Belgrano.
Traje un juguete para Mapu Sookie Dobby pero se ve que es muy grande para ella, no lo muerde, lo patea un poco, lo olfatea, y lo deja tirado. Maldita. Pero bueno, se ve que lo suyo son los mimos y las pelotas de tenis, y no los muñecos. Es su decisión. Así que será un regalito para Culo, el perro de uno de mis hermanitos.
Y todas las compras que me quedaron pendientes (principalmente libros que no se publicaron hasta el 4 de agosto) serán traídas por Brillantina, ya que en un mes se va a un congreso. ¡Yey para mí!
Y hace una semana estoy enferma, pero ya estoy mejor. Caramelos de propóleo, jarabe y pastillas de por medio. Todo sea por estar sana. No me gusta estar encerrada en casa, me agarra claustrofobia. Ir a abrir la puerta y respirar un poco de aire (aunque sea frío), me parece lo más libre que puedo hacer. Así que, a abrigarme para estar diez puntos rápido.
Bueno, nada más por el momento.
Ah, me coparon Thor y Sucker Punch. Importantísimo que lo sepas.

lunes, 1 de agosto de 2011

Another Lonely Day

Bueno, ya es lunes. El martes va a ser exactamente igual al lunes. Y al domingo. Y al sábado. Y al viernes. Pero el miércoles... el miércoles es otra historia. A las 8.55 me despertaré para desayunar (el complimentary Bright Side Breakfast cierra a las 9), iré a buscar el auto que alquilé a las 10, me voy para Wellington Green Mall o como se llame para pasear por los negocios y no comprar nada -no hay más fondos-, volveré al cuarto, me pegaré una ducha, comeré algo... y KOL, siempre y cuando Caleb no decida descomponerse por el calor, como hizo en Huston. Le tengo fe. Creo que West Palm Beach está bastante más light que Huston, y espero que estos días de descanso le hagan bien. Mañana tocan en Tampa así que veré cómo va ese recital. Voy a estar con un nudo en el estómago todo el día, pero bueno, hay que ser positiva. Sino, ¿qué hago acá?
Sí, no estoy cagada de frío en Bs. As. (¡yey!), y estoy bronceada (ya seudo-marrón, el rojo tomate lo dejé el finde), estoy comiendo cosas muy ricas (hoy una seafood salad zarpada), y estoy descansando. Excepto por los vecinos de al lado que se despertaron a las 6.15 hoy. ¿Wtf? ¿Era necesario? ¿Y hacer tanto lío? ¿Y charlar tanto? ¿Y gritar mientras charlaban? No, no, no. Si no fueran gigantes y hombres y no me intimidaran, les hubiera pedido, con todo el afecto y respeto que soy capaz de generar a las 6.15, que se callaran o mínimamente bajaron la voz. Pero no lo hice. Tuve que esperar quince minutos sumamente irritantes para que se fueran y me volví a dormir hasta las 8.52 (para desayunar).
Ya tengo casi todos mis soundtracks de Harry Potter (sólo me falta Prisoner of Azkaban, no lo tienen ni en Amazon ni en B&N, y fui a negocios de música por acá pero no hay... buuuu... Espero encontrar el miércoles, sino será mi pendiente).
Estuve mirando películas en el cuarto: The Eagle (amo a Jamie Bell), me gustó mucho; Hanna (me cae muy bien Saoirse Ronan, aparte es irlandesa y es genial el acento que tiene, aunque en la película habla como si fuera alemana hablando en inglés o algo así); y hoy, Thor, que me había quedado colgada del cine.

Y dos cosas que necesito hacer (sí, necesito) cuando vuelva a Bs. As.: Harry Potter & The Deathly Hallows Part 2, y Captain America. Oooh, yeah.
Lo bueno de tener tan poco para hacer es que estoy leyendo mucho (voy dos libros en una semana y media), aunque el último me irritó un poco. Borraron a un personaje por completo y sólo lo mencionan en una mini-conversación que dura tres renglones. No me va. La vida no es así. Es como cuando personajes se mueren o mudan en series - ¿no lo volvés a mencionar? ¿Enserio? Cuando Brillantina estuvo en Australia un año y medio (y después recorriendo Asia), la mencionábamos de vez en cuando. Cuando mis amigas viajan, también. Y cuando la gente fallece, te acordás de ellos y hablás...
No sé, odio que, después del capítulo siguiente, en Beverly Hills, 90210, Brenda se fuera y no la volvieran a mencionar. O a Prue en Charmed. O a Payton y Lucas en One Tree Hill. Sí, por suerte miro tele de calidad, ¿no? Por lo menos no es Tinelli.
Recién llovió, cinco minutos con el sol, y ya paró. La calle se secó. Es la primera vez que llueve desde el jueves pasado y creo que no alivió demasiado la humedad, pero bueno, es West Palm Beach, es cuestión de acostumbrarse.
La verdad es que no tengo mucho más para contar. Terminé de almorzar y empezaron a pasar Inception. Así que me medio enganché, aunque ahora estoy en la compu. Gracias Free High Speed Wireless Internet. Si no te tuviera, estaría golpeando mi cabeza contra la pared incesantemente.
No mucho más para contar. El miércoles veo si subo algo antes/después del recital. Sino, el jueves desde el aeropuerto en Guayaquil quizás, donde tengo escala de ocho horas. Sí, ocho (8) horas. En Guayaquil. Sola.

domingo, 24 de julio de 2011

Beach Side

Miami está espléndida. Llueve todos los días, por la humedad de 150% que hay. Llovió el lunes a la noche y me acordé de Mapu Sookie Dooby, quien estaría ladrando a lo loco a los truenos (hay, muchos, y relámpagos –lógicamente– también.
El deporte anda muy bien. O sea, si uno mira los resultados, no, pero Argentina está jugando muy bien, y no, no estoy hablando de fútbol (desde el principio le puse todas las fichas a Uruguay, y sigo firme con dicho seleccionado); sino que hablo de la selección de cricket, que aunque perdió contra Suriname, EEUU y Bermuda, jugó muy bien (y no lo digo porque dos de los jugadores sean mis parientes – no necesito alabar a nadie si no se lo merece). El problema reside en que las otras selecciones son profesionales y se dedican a eso, mientras que la argentina es más vocación. Pero no me voy a meter en ese tema porque en realidad mucho no sé de políticas cricketeras y de cómo es la cosa, sólo puedo decir que me encontré mandando un mail a Madre en el que hablaba de wickets y overs, y ¡entendía lo que decía! ¡Cómo cambian las cosas! Y me divierte mucho mirar los partidos. Supongo que es cuestión de agarrarles la mano.
Mañana hay día libre deportivo, así que nos vamos a Sawgrass Mills Malls… ¡Woohoo! Y cada día llega algún paquete nuevo de Barnes & Noble y de Amazon. Ay Brillantina, si vieras lo que es mi valija roja… llena de libros, preciosos, nuevitos, con ese perfume encantador… Si no pago sobrepeso, es un milagro.
Otro tema, ayer volvía del partido con Abuelilla, y milagrosamente pasan Kings Of Leon en la radio. “Nanny, Nanny, this is the band I’m going to hear: Kings Of Leon.” “Yeeeeeaaaooohhh your sex is on fire.” Era ooobvio. Por suerte se hace la sorda y en lugar de tirar comentarios a lo “¿Cómo podés escuchar esto?” (indignada por la alusión al sexo, por si no es evidente mi comentario), no dice nada y mira por la ventana. Así está sobreviviendo la convivencia. Hago de cuenta que no escucho algunos comentarios, y vise versa. Tudo bom, tudo legal.
Volví del partido y tenía ganas de regresar a la pileta –a la mañana tuve chapuzón– (hay 30°C mínima todos los días más o menos), pero al final la lluvia me encontró a mitad de camino y tuve que retornar al cuarto, en el que me senté a escribir este post para subirlo en algún momento en el que vuelva a Starbucks y a chequear la info del prode de la Copa América. (¡Vamos Uruguay!)
Y voy a leer un poquito uno de mis libros nuevos en el balcón. O en el jacuzzi del cuarto (sí, hay un jacuzzi en el cuarto… los norteamericanos son así). No sé bien dónde seguiré. Sólo sé que lo haré feliz.

martes, 19 de julio de 2011

Across The Universe

En el cuarto del departamento, mientras Abuelilla duerme su decimonovena siesta del día, miro Terminator 2. Tengo computadora pero hay que pagar internet. ¿WTF? ¿No saben que no es correcto? En los subsiguientes hoteles voy a tener complimentary wireless internet - ¿por qué acá no? Porque no podía ser de otra manera. Pero no importa.
Cuestión que salimos de Buenos Aires, fuimos a Santiago, estuvimos unas cuatro horitas ahí, después partimos a Guayaquil, vi cómo perdió la selección de fútbol (aunque me molestó, como en el prode puse que ganaba Uruguay el partido, tampoco estoy desolada). Terminamos llegando a Miami a las 05.15 del domingo 17 de julio de 2011. Buscamos el auto por Avis, y nos mandamos. Abuelilla se quedó dormida (iba de copiloto), mientras yo seguía las indicaciones de Srta. GPS en inglés (en español, el recalculando me saca). Prendo la radio en un tramo largo de autopista y pasan reggaetón. Me acuerdo de Amiga. ¿Qué estará haciendo? Nos debemos un viaje juntas a Miami.
Igual cambié la radio al toque. Encontré una bastante copada en la que pasaron Zeppelin, ACDC, Pink Floyd… nada mal.
Hicimos las compras en Publix, volvimos al departamento, ya estaba lista nuestra habitación (completa completa, con todo todo). Desempacamos, Abuelilla se tiró a dormir. Bueno, entre idas y vueltas, el resumen es: ordené, abrí unos paquetes que me llegaron de Amazon y Barnes & Noble (aunque faltan algunos todavía), empecé a preparar la comida. Se despertó Abuelilla, almorzamos, se tiró a dormir de nuevo y fui a Publix a comprar un par de cosas que me había olvidado.
Anteojos de sol, protector solar 30 (soy medio albina y el 15 es lo mismo que ponerme agua), y el adaptador para la compu. Me sorprendió que no hubiera adaptador, así que, mediante sugerencia de señor cajero muy simpático (todos los que viven en Florida que me crucé hasta el momento, son simpáticos – enserio, te responden con una sonrisa, te sugieren cosas, se ríen de tus chistes por más malos que sean) y GPS, llegué a Staples. Uy. Se me puso la piel de gallina. Es increíble. Es… Si no sabés lo que es, es una mega librería con billones de cosas. Y me quise comprar todo. Cosas totalmente innecesarias en este momento de mi vida (puertos USB, cuadernos, biromes, lápices, papeles, hasta resmas de hojas), así que sólo compré el adaptador. La jodita me va a hacer acordarme por el resto de mi vida que si viajo a cualquier lugar, voy a llevar mi nuevo Army Pack Adaptor, porque viene con cinco piezas y no quiero pensar en el precio. No, no, no.
Me quiero comunicar con mis primitos pero no tengo internet y no tengo sus tels. Voy a cargar la batería a ver si me voy a un Starbucks y con internet gratis (sí hotel, ¡tomá!), aparte de subir este post, mando los mails que debo mandar.
Miami: hay 150% de humedad. Está medio nublado, pero el sol brilla igual. La gente copada, como he dicho. Las calles impecables, no hay un solo papel, los boulevards están re cuidados… todo lo que uno esperaría de este lugar.
Anécdota del día: cuando llegamos a Publix a la mañana, veo que un señor deja las luces prendidas después de bajarse. “Sir, your lights are on.” “They will turn off automatically.” (Pero con la mirada agregó “dumbass”.) (Y con mi mirada agregué, “Soy tercermundista”.)
Y le adelanté a Madre: me quedo. No habrá demasiado para hacer, pero este lugar es increíble. Me copó. Después de 24hs de viaje, sólo me queda disfrutarlo.


(Ok, ahora estoy en un Starbucks disfrutando de un Strawberry Smoothie.)

jueves, 14 de julio de 2011

Leaving on a Jet Plane

Y ya casi... En un par de horas hago el check-in online (para evitar colas interminables y pérdidas de tiempo innecesarias el sábado a las 8am en Ezeiza), y empiezo con la selección de ropa que voy a guardar en las valijas (que van a ir en su mayoría vacías por el exceso de cosas que he comprado por internet y que compraré en persona). Igual, antes del viaje, siento que falta una vida. 
Hoy ceno con Madre, PP y Abuelita. Mañana con amigas en casa, aunque por turnos, porque tienen planes (exámenes, cumpleaños, etc.) así que algunas llegarán más tarde. Quiero ver HP7.2 antes de irme, pero no lo veo factible. La veré a la vuelta con la Capitana de Danca. 
Tengo que hacer un update al prode (vengo pésimo, usé toda la lógica de mi conocimiento de equipos y dts pero me re falló - estoy penúltima, aunque tengo que ver cómo quedaron las posiciones después de los dos partidos de ayer). 
La fiaca me gana pero tengo que terminar unas cosas laborales antes de partir, así que sigo con eso. Estoy con la cabeza en el avión, mirando por la ventana. No sirvo ni para postear ni para pensar en algo profundo ni para nada, en realidad. Aunque voy a elegir pasillo. Mi vejiga me hace ir demasiado seguido al baño y odio tener que pedir permiso para hacerlo, especialmente cuando veo que la persona que está en el pasillo se quedó dormida y tengo que a) soportar las ganas de ir, b) intentar saltar a la persona, c) despertar a la persona, d) intentar dormirme para no pensar en las ganas de ir. Sí, soy muy madura por suerte. 
Estuve haciendo una publicidad de Barbie con Brillantina y como la pauta es "pensar como niña" para que sea catchy y copado, la mentalidad me quedó trabada en los 12 años. Eso, más la ansiedad... Un desastre.

martes, 12 de julio de 2011

The Elder Wand

Haciendo click en Barnes & Noble y Amazon, me siento como Harry Potter cuando usa la Elder Wand. Enserio. Es muy poderoso. Y tengo miedo de lo que pueda hacer. Demasiado poder. Puedo acceder a cualquier producto, y seguir encontrando cosas que me interesan (o no, pero que me divertiría tener). Cuestión que creo que ya llené los 23kgs. de cada valija permitidos para viajar a la vuelta. Y todavía no me fui. Eso es el sábado, horario a confirmar, aunque por la mañana. Pacheco me quería llevar a Ezeiza. ¿Está loca? No es divertido. Y menos cuando a) voy a haber dormido poco, b) viajo con Abuelita, c) voy a haber dormido poco. Así que quedamos en que me busca a la vuelta (5 de agosto, si todo sale according to plan). 
Anoche fondue en lo de Amiga-que-practica-cualquier-deporte-como-Messi-cuando-juega-en-Barcelona (de aquí en más: Messi), para ver el partido de Argentina contra Costa Rica. Por supuesto Argentina ganó 3-0, y yo había puesto empate 1-1 en el prode. Era necesario. No voy a ganar, ya entendí. Tengo 4 puntos, la primera 18. Ok, me dedico a organizar cosas en lugar de participar de ellas. 
Me gusta el calorcito que está haciendo en Buenos Aires estos días, salir a pasear con Mapu Sookie Dobby y no parirla porque el frío azota mi cara, disfrutar del solcito en mi carita... ¡Qué poética que estoy! Es que durante tres semanas no voy a contar con estos pequeños detalles de la vida, así que estoy muy atenta a todo eso. 
El jueves ya tengo cena de sushi con Madre, PP y Abuelita para auto-despedirme, y viernes cena con amigas en Chez Moi. Creo que me divierte preparar fajitas, no sé, veré sobre la marcha, aparte de que les tengo que preguntar qué quieren. Y el viernes a la tarde quizás voy a llorar mirando la última Harry Potter. Es factible. Tengo que averiguar horarios e informarlos a Capitana de Danca para ver si le va alguno. ¡Quiero! ¡Quiero! ¡Quiero! Aunque por otro lado me agarra la nostalgia y no la puedo creer. 
Me gustan mucho las bandas sonoras instrumentales de películas (destaco: Sherlock Holmes, Stardust, Harry Potter [cualquiera, aunque si escuchás el tema Hermione's Parents de Deathly Hallows Part I y no se te rompe el corazón, no tenés sentimientos], Pride & Prejudice, Atonement...), y las recomiendo.
Y estoy mega feliz porque compré entrada para ver a Snow Patrol el 28 de septiembre. Voy a ver a Kings Of Leon, voy a ver a Snow Patrol; estoy en una nube de felicidad musical incomparable. Y para evitar tratar de pasar todo lo que falta hasta llegar a esos momentos sin estar demasiado consciente de lo que vivo, pienso lo más posible en que todo se vive una vez: hay que vivir el ahora, el futuro ya va a llegar. Así que, antes de estar en mi nirvana musical, me voy a dedicar a seguir disfrutando de los pequeños detalles de la vida lo más posible. Porque a fin de cuentas, eso es lo que compone la vida, ¿no? 

lunes, 27 de junio de 2011

Dazed and Confused

Así me siento por el frío. Me tiemblan los dedos, tengo piel de gallina en todo el cuerpo, no me puedo mover porque puede entrar alguna ráfaga si se genera alguna apertura entre toda la ropa que tengo puesta. Y tengo mucha ropa puesta: calzas largas, pantalón de corderoy, medias, musculosa, remera de manga larga, sweater, camperita, bufanda, y sacón y guantes para enfrentar el afuera. 
Maldito invierno. ¿Y la ola polar qué onda? ¿Por qué? No entiendo. No soy geóloga ni meteoróloga y la verdad es que mucha atención no presté al por qué de este frío irritante que además hizo que nevara en Tucumán y en Brasil (sí, instert a huge WTF here). No me planteo Miami, ayer hablé de tener paciencia y disfrutar de los días antes de viajar - pero sí quiero que sea miércoles urgente para no tener tanto frío constantemente. 
El sábado perdimos, Danca anda flojo. Jugamos medio mal, creo que estábamos en otra (aunque hubo jugadas buenas y ese 4-1 estuvo mal porque se había ido la pelota, debería haber sido un 3-2, pero no voy a perder tiempo con conjugaciones verbales condicionales). Cuestión que después disfrutamos de unas hamburguesas en lo de Pacheco, con cheddar. Y perdí una hora y veinte minutos de mi vida mientras mis compañeras de equipo miraban el regreso de Zaira a la TV. Y yo sentía cómo se me escapaban minutos preciosos que podría estar usando para: a) dormir, b) darme un baño de inmersión, c) leer, d) ver algún programa más interesante, e) mirar un punto en la pared. Por suerte terminó la tortura y volví a casa. 
Estoy feliz de que Amiga Internacional (de España) esté acá, y por bastante tiempo también, así que ahora hay que aprovecharla lo más posible, durante el año es demasiado colgada y no contesta un mail por más que le diga que es urgente. 
Mañana es el cumpleaños de sobrino/sobrinastro. Libro de partituras de piano (música copada, sabe bastante -tiene 11 años- pero le faltan algunas bandas, y CD de Zeppelin, ya que no los conoce). 
Y me encantaría hacer un post más copado que el que estoy haciendo, pero seriamente, no puedo ni pensar del frío que sigo teniendo. Por suerte Mapu Sookie Dobby está tan enemistada con el frío como yo y no va a pedir salir a pasear durante horas, con veinte minutos para hacer sus necesidades, alcanza y sobra. 
Bbbrrr no quiero salir a la vida. Todo sea por estar más cerca de mi camucha, poder taparme con mi acolchado y disfrutar de un poco de calor.